Se realiza una primera consulta en base a un estudio nutricional, la cual permite conocer los hábitos alimenticios del paciente, la evolución de su peso, objetivos, su nivel de actividad física, estado de salud, analíticas recientes, entre otros aspectos.

Además de pesar al paciente, se le toman siempre medidas de volumen y se realiza un análisis de la composición corporal para conocer su porcentaje de grasa, agua y masa muscular.

A los dos o tres días de haber elaborado el estudio, se entrega un dossier y comienzan las revisiones. Estas se llevan a cabo cada dos semanas, tiempo durante el cual al paciente va aprendiendo cómo puede, por si mismo, hacer pequeños cambios en su dieta con la seguridad de no equivocarse y siempre bajo supervisión de una Médico colegiada.

El conocer y entender la relación de sus estados emocionales, así como la adecuada elección de los alimentos, son los puntos más importantes para llegar a un estado de salud óptimo, procurando que el paciente salga de esos círculos tan frecuentes y frustrantes de subidas y bajadas de peso. 
Mujer tomando jugo de frutas